¿Qué poder escondido encierra esta palabra? 

¿Qué dificultad tiene su pronunciación? 

¿Qué virus contagioso es, 

que ataca a todos en este momento? 

¿Por qué nadie quiere 

 ser responsable de decir NO? 

¿Por qué la falta de compromiso con el No? 

Aprendamos la palabra NO. 

No, al facilismo de los mediocres. 

NO, al constante manoseo político. 

NO, a la desidia y al desinterés. 

NO, a la corrupción y al negociado. 

NO, a la violencia cotidiana. 

No, a las coimas y a los sueldos miserables. 

NO, al analfabetismo del pueblo. 

NO, a la falta de solidaridad. 

NO, a la escasez de valores. 

NO, a la comunicación nociva. 

NO, al sensacionalismo periodístico. 

NO, a la ausencia de límites. 

NO, a que todo da igual. 

NO, por respeto a nuestra dignidad humana.