
El mundo tangible con su realidad certera.
Este mundo real, cruel, maravilloso
que vemos, olemos, oímos, palpamos
y vivimos.
Este mundo de percepciones instantáneas,
de pasiones, memorias y recuerdos;
que compartimos, sentimos, pensamos
y vivimos.
El mundo nuestro y el ajeno,
con su cíclica estructura lógica,
con diferentes normas, pasiones, culturas
y vivimos.
El otro mundo intangible, distinto.
Ese mundo que creamos e imaginamos,
con una realidad ficticia
y vivimos.
Ese mundo iluso que construimos.
Ese paraíso o infierno inventado,
donde todo es verosímil
y vivimos.
Ese mundo que rompe lo cotidiano,
que deja paso a esa otra realidad inventada,
donde es posible la fantasía
y vivimos.
Ese mundo invisible, fabuloso,
que habitamos en silencio,
donde la quimera es verdadera
y vivimos.
Este y ese mundo,
opuestos y complementarios,
son alegorías conscientes que se fusionan
y vivimos.