Sólo cenizas,

tan solo cenizas quedan

de la materia que fui.

Esencia de una vida intangible.

Efímera juventud.

 

Lo vivido, lo pasado

se concentran en estas partículas

que las olas arrastran mar adentro.

Mil grullas acompañan mi viaje

en esta eterna travesía.

 

Soy recuerdo.

Soy espíritu.

Soy luz.

Soy mar.

 

Sé que no es fácil,

que me extrañan,

que me quieren corpórea;

pero estoy y estaré siempre:

en las olas, en la luz,

en mi retoño que verán crecer,

en el recuerdo…

 

No derramen lágrimas de tristeza

por mi ausencia,

sino de emoción

por lo feliz que fui

y por mi paz eterna.

 

Ahora:

Soy espíritu,

Soy luz,

Soy mar. 

Fui y seré por siempre

MARINA.